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La Sonocavitación es una técnica segura, eficaz e indolora,
ideada para combatir la grasa superficial y la celulitis.
Los Ultrasonidos actúan sólo sobre los acúmulos grasos, sin afectar al
resto de los tejidos y se pueden aplicar a casi cualquier zona corporal.
La Sonocavitación combina los ultrasonidos con una
infiltración que multiplica la resonancia de las ondas.
La Sonocavitación Médica mejora la celulitis
fibrosa y actúa sobre la grasa corporal.
La celulitis debe recibir un enfoque global
en la consulta del médico especialista.
  

¿Qué son los ultrasonidos y qué efecto tienen?

Los ultrasonidos son vibraciones mecánicas de una frecuencia superior a la del sonido audible, cuya gama se extiende desde los 20 a los 20.000 herzios. Por vibraciones mecánicas entendemos la transmisión, a través de un medio material, de una serie de compresiones y dilataciones, a una frecuencia determinada.

La frecuencia de los ultrasonidos empleados en terapéutica se sitúa entre los 0.75 y los 3 MHz. Los 3 MHz se emplean preferentemente en medicina estética, por ser sus efectos más superficiales.

La potencia de los ultrasonidos empleados en terapéutica médica suele ser, como máximo, de 3,5 watios/cm2, sin sobrepasar nunca los 5 watios/cm2. En la emisión por impulsos se pueden alcanzar valores mayores para cada impulso, pero el valor medio tampoco sobrepasa los límites indicados.

Puede solicitar una consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos expertos, quien le indicará el tratamiento corporal más adecuado para usted.

Efectos fisiológicos de los ultrasonidos

El mecanismo de acción de los ultrasonidos una vez absorbidos por el organismo es complejo, ya que presenta acciones debidas a su efecto térmico, su efecto mecánico y al químico.

Efectos

Los ultrasonidos tienen tres efectos que actúan sobre el problema de la celulitis y la grasa localizada.

1. Efecto térmico

La agitación molecular que los ultrasonidos comunican a los tejidos se traduce en la producción de calor, base de su efecto térmico, cuya intensidad disminuye con la profundidad. Este calor es mayor en aplicaciones fijas que en aplicaciones en movimiento. En terapéutica se prefieren las aplicaciones móviles, tanto por la mayor amplitud de zona tratada, como por evitar sobrecalentamientos locales importantes.

La aplicación de calor en medicina y especialmente en el caso de los ultrasonidos, es un calor que nace de los propios tejidos (como ocurre igualmente en la alta frecuencia) y tiene dos efectos importantes debidos a la hiperemia producida: el efecto trófico, consecutivo al aumento de nutrientes y a la mejor eliminación de catabolitos y el efecto antiinflamatorio, por el mayor aporte de sustancias defensivas a la zona.

El efecto térmico suele ir de 400 KHz a 3 MgHz.

2. Efecto mecánico

La agitación molecular producida por el ultrasonido presenta, también, dos efectos específicos de interés: su acción sobre la membrana celular que supone un efecto coadyuvante en la normalización del potencial de membrana alterado y un efecto específico sobre las terminaciones nerviosas sensitivas, con analgesia a intensidades pequeñas y dolor cuando la intensidad aplicada es grande.

El efecto mecánico oscila entre los 20 Hz y 40 KHz.

3. Efecto bioquímico

Los ultrasonidos tienen también una acción de tipo químico, caracterizada por el estímulo general que provoca en las reacciones metabólicas normales, lo cual es un importante refuerzo del efecto trófico a nivel celular.

Definición de Cavitador

Es un generador de ultrasonidos que emite a muy baja frecuencia (40KHz) ganando en efecto mecánico o percusivo con pobre efecto térmico, alcanzando un máximo de temperatura de 45 grados centígrados.

Para más información sobre la Sonocavitación, solicite ahora una consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos expertos.